Alergia a los ácaros

Con la llegada del otoño, los ácaros proliferan en interiores, húmedos y cálidos. En esta época del año, las personas pasan más tiempo en casa y, por lo tanto, están más expuestas a factores que pueden desencadenar alergias a los ácaros.

Los ácaros habitualmente viven en colchones, mantas y edredones (lo que explica por qué los síntomas de la alergia son más agudos por la noche), pero también en sofás, alfombras, peluches y otros ambientes propiciados por el ser humano, que cumplen con las condiciones de humedad, calor y la comida que los ácaros necesitan.

Señales y síntomas

Los síntomas de la alergia (rinitis, conjuntivitis, asma, reacciones cutáneas, etc.) dependen del tipo de alérgeno y de la puerta de entrada.

Las enfermedades alérgicas más frecuente son la rinitis o conjuntivitis alérgica, afectando a una de cada cinco personas en todo el mundo, y asociándose con frecuencia a asma.

Dependiendo del tipo de alérgeno y de la puerta de entrada, podemos encontrar las diferentes patologías:

- Conjuntivitis: Picor de ojos, lagrimeo, sensación de quemazón o arenilla en el ojo, enrojecimiento ocular.

- Rinitis: Picor Nasal, estornudos, obstrucción nasal, goteo o rinorrea, sensación de nariz tapada.

- Asma alérgica: Tos con o sin expectación, ahogo, silbidos en el pecho, dificultad respiratória.

Tratamiento

El tratamiento farmacológico no está destinado a alergia, sino a las enfermedades causadas por ella: rinitis, conjuntivitis, tos, asma, etc. El tratamiento solo aliviará los síntomas de estas patologías.

Una opción de tratamiento muy interesante y que está específicamente destinado a alergia, es la inmunoterapia específica, con alérgenos..

Este tipo de tratamiento puede alterar el curso natural de la patología alérgica y prevenir el desarrollo de asma en pacientes con rinitis. Además, es bien tolerada por el paciente con alergia. Se trata de administrar dosis de alérgeno en repetidas ocasiones de forma mantenida. De este modo, el cuerpo se acostumbra progressivamente al agente causante de la alergia, disminuyendo la sintomatología que apresenta ante el contacto con el responsable de la alergia. Los síntomas se alivian considerablemente, la calidad de vida mejora, permite reducir la toma de medicamentos y disminuye el riesgo de otras alergias. Este tipo de terapia se recomienda para tratar alergia al polen, al veneno de las avispas y abejas, al pelo/ caspa de animales domésticos, a los ácaros del polvo y a los hongos. El tratamiento suele durar entre 3 y 5 años.

¿Cómo prevenir o eliminar los ácaros?

No es posible eliminar los ácaros de forma permanente, ya que los ácaros son parte de nuestro hábitat natural y viven entre nosotros. Pero es posible reducir la cantidad de ácaros.

Es recomendable seguir algunas medidas de prevención, que contribuirán a una mejora significativa en los resultados del tratamiento recomendado. Estas medidas de prevención deben ser mantenidas de forma estricta y continua, ya que su abandono paulatino o descuidado puede provocar un agravamiento de los síntomas en las personas alérgicas a los ácaros.

Los ácaros son agentes invisibles de los que no somos conscientes por su falta de visibilidad y, a menudo, por el desconocimiento de su existencia y su impacto en nuestra salud.

Si sospecha que tiene alergia a los ácaros del polvo, ¡no ignore los síntomas!

Aclare sus dudas con su médico especialista en alergias, o con su farmacéutico

Medidas higiénico-ambientales para pacientes con alergia a los ácaros del polvo doméstico

Ventilación, temperatura y humedad

• Ventilar la casa diariamente
• Mantener la humedad ambiental por debajo del 50%
• La temperatura no debe superar los 22ºC.

El dormitorio

• Procurar que la persona alérgica tenga un dormitorio individual.
• Evitar tener moquetas, alfombras, cortinas, peluches, libros u otros objetos que almacenen polvo.
• Airear diariamente la ropa de cama y limpiar frecuentemente el dormitorio.

Almacenaje y lavado de la ropa

• No guardar ropa húmeda en el armario y mantenerlo bien cerrado.
• No utilizar la ropa almacenada durante largo tiempo.
• Cambiar a menudo la ropa de cama y lavarla a 60º C.
• Las sábanas, mantas y pijamas serán de fibras sintéticas fácilmente lavables y se limpiarán frecuentemente.
• Limpiar el polvo con un trapo húmedo y sin barrer, con un aspirador provisto de filtro HEPA o, e su defecto, fregando.

Limpieza del polvo

• Limpiar el polvo con un trapo húmedo y sin barrer, con un aspirador provisto de filtro HEPA o, en su defecto, fregando.
• Se recomienda hacer la limpieza por la mañana y con la ventana abierta, preferiblemente con ausencia de la persona alérgica.

Fundas protectoras anti-ácaros para almohada y colchón

• Es muy recomendable la utilización de fundas protectoras anti-ácaros que recubran totalmente el colchón y la almohada de manera hermética, ya que actúan de barrera que aisla los ácaros evitando que entren en contacto con la persona alérgica.

Animales domésticos

• La presencia en la casa de animales domésticos, especialmente perros, puede favorecer la presencia de ácaros, por lo que es desaconsejable que estén en el domicilio. La persona alérgica debería reducir su contacto con ellos y la entrada del animal en su habitación.

El coche

• Aspirar la tapicería del coche para evitar la acumulación de ácaros y utilizar preferiblemente el aire acondicionado con filtro antiácaros.