Muchos de vosotros preguntáis sobre cómo se realiza el estudio de una posible alergia alimentaria. Tras presentar posibles síntomas alérgicos queréis saber que pruebas se pueden realizar y en qué consisten. Lo primero que tenéis que saber es que lo más importante en el estudio de alergia es la entrevista clínica, las preguntas que os realizaremos y que nos permitirán orientar el diagnóstico. Haremos preguntas en relación al o los alimentos implicados, la cantidad de alimento, como estaba cocinado y/o procesado. También querremos saber el tipo de síntomas que aparecieron y cuánto tiempo después de la ingesta, así como si desaparecieron solos o tuvisteis que administrar algún tratamiento o acudir a algún centro sanitaria. A veces también nos interesa saber si realizabais actividad física después del alimento, o si se comió en ayunas… Por ultimo también preguntaremos si previamente habíais probado el alimento, y si después de la reacción lo habéis vuelto a tolerar. En algunos casos os preguntaremos sobre alimentos que pertenecen a la misma familia.

A veces no os acordáis de muchos de estos datos, por lo que a veces recomendamos que hagáis un pequeño diario de síntomas donde podáis recoger toda esta información, ya que para nosotros será muy importante para orientar el diagnostico.

En base a la información que recojamos podemos solicitar distintos tipos de pruebas:

A veces hacemos pruebas sobre la piel, llamas prick test. Ponemos una gota de un extracto con alérgenos del alimento que sospechamos y puncionamos la piel con una lanceta. A los 15-20 min valoramos si se ha producido algún tipo de reacción. Son pruebas sencillas y rápidas de hacer. No son dolorosas, aunque pueden ser algo molestas, especialmente si son positivas.

También podemos estudiar la alergia mediante análisis de sangre, en la que buscamos IgE frente a los alimentos sospechosos, y en algunos casos también a algunas de las proteínas de los alimentos sospechosos.

En ambos casos las pruebas no son 100% fiables, por lo que en algunos casos puede ser necesario hacer una prueba de exposición controlada o de provocación al alimento sospechoso para confirmar o descartar la alergia. Esta prueba consiste en administrar dosis crecientes del alimento para valorar la respuesta que hacemos. Se debe hacer en un ambiente controlado y por personal experto que pueda tratar la reacción alérgica en caso de que se produzca.

No siempre realizamos todas las pruebas, y tu especialista te explicara las pruebas indicadas en tu caso.

Los pacientes con asma nos preguntáis sobre los distintos tipos medicamentos para el asma, mucho de ellos inhaladores. En el apartado de tratamiento tenéis más información, pero de forma general podemos hablar de tratamientos de rescate, que se utilizan cuando tenemos síntomas, dado que su efecto es muy rápido. Por otro lado, tenemos tratamientos de base o mantenimiento, son tratamientos protectores que pautamos según las características del paciente durante periodos más largos de tiempo, hay que tomarlos cada día, aunque te encuentres bien. Estos tratamientos los vamos modificando según la evolución de la enfermedad. En los últimos años se han desarrollado tratamientos que sirven tanto de rescate como para el mantenimiento, son inhaladores que llevan tanto broncodilatadores como antiinflamatorios. Cada paciente debe conocer su plan de medicación que será personalizado y que te pautará tu especialista.

Otra duda que surge es sobre los pacientes con alergia a epitelios, nos preguntan sobre la posibilidad de mascotas hipoalergénicas, dado que hay especies de gatos o perros que se anuncian como que no producen alergia. Realmente no hay perros y/op gatos que no expresen las proteínas responsables de la alergia, por lo que actualmente no existirían animales que no produzcan síntomas en pacientes alérgicos.

  • En relación a los tratamientos nos consultáis sobre la posibilidad de realizar vacunas para la rinitis o el asma alérgico. La inmunoterapia con alérgenos para la alergia respiratoria trata la causa directa de la alergia y permite mejorar la evolución de la enfermedad. Es necesario realizar un correcto diagnostico alergológico, dado que la inmunoterapia se realizará frente a los alérgenos o sustancias que son relevantes para la clínica alérgica. La duración aproximada es entre 3 y 5 años. Tu especialista valorara si es un tratamiento recomendado en tu caso.

Desde hace unos meses nos habéis preguntado mucho en relación al COVID19. Inicialmente teníais muchas dudas sobre si los pacientes alérgicos o asmáticos tenían más riesgo de contagiarse, o de si lo hacían tenían más riesgo de enfermedad grave. Actualmente sabemos que no hay mayor riesgo de contagio, ni tampoco de enfermedad grave.

Últimamente también nos habéis preguntado mucho en relación a la vacunación COVID. Tenéis mucha información en la web de curatualergia, pero de forma general decir que solo está contraindicado en pacientes con alergia a alguno de los componentes de la vacuna. Los pacientes alérgicos y/o anafilácticos la pueden recibir sin problema, aunque se recomienda aumentar el tiempo de observación.

También preguntáis si estáis recibiendo vacunas para la alergia, si os pueden vacunar del COVID. La respuesta es sí. Aunque posiblemente se podrían administrar simultáneamente, en brazos distintos, de forma general se recomienda que siempre que sea posible administrarlas en días distintos para que si hay alguna reacción se pueda saber a cuál de ellas es debido.