En concreto, el gato duplica la posibilidad de alergia en comparación a los perros. La explicación es sencilla: así como los alérgenos de los perros básicamente están en las escamas...
En general, para hacernos alérgicos a una sustancia, nuestro cuerpo necesita haber tenido un contacto previo con ella. Es por este motivo que el tipo de alergias ambientales varían de...